sábado, 20 de octubre de 2012

it's difficult.

Quizá yo estoy equivocada, pero cuando le estás haciendo daño a alguien... ¿no deberías parar? Porque quizás el día de mañana, te lo estén haciendo a ti.


Keep going.

Hay personas que se esfuerzan muchísimo en conseguir algo y, cuando lo consiguen, ya no se esfuerzan en mantenerlo porque ya lo tienen. Sin embargo, hay otras que cuando consiguen aquello que tanto tiempo han anhelado, la cuidan incluso más fuerte para no perderla. Creo que el mundo está lleno de las primeras personas. Nos ponemos una meta, llegamos a ella y, cuando ya lo hemos conseguido, nos olvidamos de ella. PUES NO. Cuando te esfuerzas mucho en conseguir algo, te tienes que esforzar aún más en conservarlo, porque a lo mejor, mientras tú la desprecias, otro se está esforzando en conseguirla. Y quizás ese otro sea del segundo tipo de personas. Y cuando te des cuenta de que estás perdiendo y quieras volver a ganar, ya será demasiado tarde.

sábado, 13 de octubre de 2012

Quizá.

Quizás llorar no solucione nada, pero después de derramar todas esas lágrimas, ves todo un poco más claro.

lunes, 8 de octubre de 2012

aguen.

¿Recuerdas cuando creías que todo había terminado y que había sido tan solo un mal sueño? ¿Recuerdas que pensaste que no te tendrías que enfrentar a ello otra vez? ¿Recuerdas cuando creíste que ya no derramarías más lágrimas? ¿Recuerdas que ya olvidaste todo eso?


martes, 2 de octubre de 2012

¿Sabes que te quiero?

Nada se compara a ti. Absolutamente nada. Puede que parezca repetitivo, pero cuando algo es de verdad, no importan las veces que se diga. Eres INCREIBLE. Sí, exactamente así. Llevamos ya más de un año y medio y yo todavía siento ese pulso acelerado cuando estás conmigo. ¿Que la llama se apaga con el tiempo? ¿Eso quién lo dice? Porque a mí no me pasa en absoluto. Al contrario, crece día a día, gracias a los dos. Y es que no puedo imaginar a alguien que encaje mejor conmigo que como lo haces tú. Me quieres a pesar de todos mis defectos, así, sin más. Y yo te quiero a ti exactamente tal y como eres, sin querer cambiar ni un milímetro de nada. Y es que no me hace falta, me lo das todo de esa manera. Tenemos algo que muchos otros quisieran tener: esa confianza y complicidad que tanto me gusta. La que hace que nos mostremos así, transparentes, sin tener nada que esconder. Fue esa sonrisa lo primero que me llamó la atención y lo único que quiero es que esa sonrisa que me cautivó continúe estando donde está todos y cada uno de los días que pasemos juntos. Porque no hay nada más bonito que verte sonreír. Te quiero mucho José Luis, pero no con estos te quiero que se dicen hoy en día y al día siguiente se olvidan. NO. De esos que tocas el cielo cuando estás con la persona querida y de los que sufres cuando llevas 5 minutos sin ellas. Pues esa forma de querer es la que tengo yo hacia ti. Y eso es algo que espero que nunca olvides :)

lunes, 28 de mayo de 2012

Estoy hecha de pedacitos de ti.


Saber que por mucho que caiga, tú siempre vas a estar ahí para levantarme. Que cuando me equivoque siempre me vas a decir “No vas por el buen camino”. Que cuando necesite un abrazo, tú me vas a dar mil más. Que cuando me sienta triste, siempre tendré tus tonterías para alegrarme el día. Porque eres especialista en eso, en sacarme sonrisas. Y no sabes que la mayoría de ellas son gracias a ti. Por ser como eres. Por ser como eres conmigo. Porque a medida que conozco a más hombres, me doy cuenta de que eres el único con el que quiero estar. Que esto ya no sé ni siquiera como catalogarlo, porque sobrepasa todas las metas. Y creo que sigo sintiendo lo mismo que el primer día. Pero, ¿qué digo? ¿Para qué mentirnos? Siento mucho más. Siento que no quiero que esto tenga algún final. Porque empezamos un camino juntos y espero que juntos lo terminemos. Eso espero.

lunes, 19 de marzo de 2012

1 año.

365. 365 días. Sí, esos son los que llevo enamorada. O tal vez incluso un poco más. No tenemos porqué ponerle fecha. Basta con que nosotros lo sepamos. Y lo sabemos. Yo por lo menos, lo sé. Sé que todo surgió de la nada. Dos personas que no sabían nada de la existencia de la otra. Pero la vida guarda sorpresas. Algunas de ellas maravillosas, creo que este es el caso. Y sucedió. No sé cómo, ni cuando, ni donde, ni porqué. Pero ocurrió. Todo comenzó en una sonrisa. O tal vez en una mirada. Pero, ¿te digo la verdad? Tampoco me importa demasiado. Porque ocurrió. Entraste, y espero que para no salir. Aún me acuerdo como si fuera hoy. Miradas inocentes que no se atrevían a cruzarse, demasiada vergüenza. ¡Cómo han cambiado las cosas! Pero siempre para mejor. Aún a día de hoy me sorprende la suerte que tuve cuando te cruzaste en mi vida. No sé qué viste en mí, pero espero que lo veas por mucho tiempo más. Pero esto no es solo un día, no. Esto es una constante, un día tras día. Así has estado tú conmigo. Apoyándome. Queriéndome. Haciéndome reír. Chinchándome. Y yo eso no lo cambio por nada del mundo. Porque eres tú todo lo que quiero, todo lo que imaginaba hasta el día en que apareciste. Día a día me demuestras lo increíble que eres, me sorprendes un poco más. Y es que yo no me canso de conocerte un poco mejor con el paso del tiempo. Estos 365 días, que se dicen pronto, pero que lleva su tiempo pasarlos, han traído miles de momentos buenos. Unos que los compartimos con los demás y otros que nos lo guardamos para nosotros. Han traído miles de anécdotas que sacan una sonrisa cada vez que se recuerdan. Han traído paciencia, felicidad, alegrías, esperanzas, ilusiones, etc… Pero sobre todo han traído un sinfín de amor que compartimos juntos. Brindemos, sí, por otros 365 días más. Y después por otros y por otros y por otros y así hasta llegar a infinito, que es el tiempo que deseo pasar junto a ti. Porque si dicen que con el tiempo la magia se va apagando, yo sigo sintiendo el mismo mariposeo en el estómago que sentía el primer día. Te amo José Luis.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Sometimes.


A veces queremos más de lo que tenemos. O a lo mejor tenemos más de lo que queremos y no nos damos cuenta. A veces estamos contentos, pero de verdad. O a veces estamos contentos simplemente por aparentar, aunque por dentro estemos mal.  Hay veces en las que no tenemos ni un estado de ánimo definido. Lo único que queremos es meternos en la cama, ponernos la almohada sobre la cabeza y no salir hasta que llegue un nuevo día. Porque hay días en los que quedarse acostado merece más la pena que levantarse. Porque para que todo salga mal, siempre hay tiempo. 



martes, 14 de febrero de 2012

14022012


Una persona que te quiera. Que te comprenda. Que te haga sentir única. Una persona que se despierte y lo primero que haga en el día sea llamarte y decirte “Buenos días, princesa”. Una persona que no tenga reparos en decirte “Eres mi vida”. O que no tenga vergüenza de contarle a los cuatro vientos lo mucho que te quiere. O incluso que te ama. O incluso lo enamorado que está de ti. Una persona que se acuerde de cada pequeño detalle que vivís juntos. De cada beso. De cada abrazo. De cada pequeño momento por insignificante que sea. Una persona que, después de haber estado juntos, te llame a los cinco minutos y te diga “Te echo de menos”.  Una persona que te diga lo importante que eres para ella a cada momento. Que se emocione contigo. Que viva cada segundo contigo como si fuese el último. Que esté ahí, siempre. Porque no hace falta nada más, solo un pequeño detalle: el amor. La historia no va de amores materialistas. NO. Va de amores sinceros. Los que dan y reciben. Los que crecen día a día. Los que nunca se apagan.