lunes, 4 de abril de 2011

unbreakable?

A veces crees que puedes esconder los sentimientos detrás de un muro de cristal, como si nadie los viera, como si pensaras que ahí están seguros y tú eres la única persona que puede tener acceso a ellos pero a veces, te equivocas. Cuanto más quieres esconder esos sentimientos, más visibles los haces; es como algo matemático. Cada vez que mientes, la verdad se hace aún más transparente de lo que ya era.
Intenta fingir. Intenta hacer ver que todo está bien, cuando en verdad sabes que no es así, que lo que sientes es más intenso de lo que haces ver. Intenta no mirar, se te van los ojos detrás de lo que tanto ansias solo por un segundo para que nadie más se dé cuenta. Intenta cerrar los ojos: no quieres verlo pero ves esa imagen repetida en tu mente una y otra vez, aunque los cierres aún más para intentar no verla. Intenta evitarlo: no puedes, es automático esa sensación que sientes al saber que por un momento, tus ojos podrán apreciarlo. Intenta no recordar: los recuerdos se agolpan más en la mente cuando te acuerdas de que no te debes acordar. Inténtalo, solo eso, porque te resultará difícil de realizar. Cada vez que vuelvas al mismo sitio, mirarás, te acordarás y cerrarás los ojos sin ningún tipo de resultado. Cuando intentes volver la cara y decir que todo pasará, solo te servirá para engañarte a ti mismo y seguir esperando a algo que ni siquiera sabes lo que es.
Si no tienes nada que ganar pero tampoco nada que perder, ¿moverías pieza? Algunas preguntas se esconden en la cabeza, donde no encuentran una respuesta precisamente.
A veces, ese tipo de muro no es bueno precisamente. A veces, es bueno derribarlo, solo a veces. Y otras tantas cuando se derriba, es cuando se conoce a la persona en concreto. Y hasta que esto no ocurre, no sabes si la conoces de verdad o no y lo más importante, empezarás a escuchar a tu corazón y no a ese que se escondía tras el muro y empezarás a ver qué es exactamente sentir algo de verdad.

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